La inviabilidad de las pensiones públicas: Otra de las mentiras del MatrixCapitalismo

La inviabilidad de las pensiones públicas: Otra de las mentiras del MatrixCapitalismo

La fórmula que manejan los interesados en la privatización de las pensiones es muy sencilla y muy fácil de vender: “Población envejecida lo que implica número elevado y constante de perceptores de pensiones, menor número de cotizantes y que debido a los salarios cada vez más bajos y a la temporalidad de los contratos, cotizan cada vez menos. Estos, entre otros factores son los que hacen inviable el sistema público de pensiones tal y como lo concebimos actualmente”

¡Qué miedo! ¿no? Pero el terror que me produce la fórmula descrita en el párrafo anterior no es tanto por la afirmación en sí, sino por los intereses ocultos que hay detrás de la aseveración por parte de los lobbies que la formulan.

Porque la solución que ofrecen es variada pero realmente es una: en una primera fase ofrecer los planes de pensiones privados como alternativa a los recortes “necesarios” en las pensiones públicas de cara a garantizar su viabilidad, a la vez que se reforma el reglamento de los planes de pensiones privados para hacerlos cada vez más atractivos, especialmente entre los jóvenes cotizantes. En una segunda fase, gracias a la asfixia del sistema de pensiones públicos, el impulso por parte del gobierno de la privatización del sistema de pensiones debido a lo que la CGT define como “quiebra premeditada y metódica” de la Seguridad Social y el sistema público de pensiones.

Pero ¿es realmente viable el sistema público de pensiones? La respuesta es rotundamente SÍ.

Qué no nos cuenten cuentos interesados. Como dice Unai Sordo, si se destina algo menos del 15% del PIB a pensiones públicas el sistema no solo es viable sino mejorable.

Los que somos defensores de la renta básica universal, sistema que ya nadie duda que es viable, implicaría que, tanto pensionistas como no, tendrían unos ingresos mínimos garantizados superiores a las pensiones mínimas actuales y se garantizaría el exceso de ingresos que se perciben actualmente mediante una renta complementaria. En definitiva, los que cobran menos, cobrarían más y en cuanto a las pensiones más altas se quedarían como están.

Las fórmulas son variadas pero lo que no me parece buena solución es la alternativa propuesta por los defensores del MatrixCapitalismo: pasar del sistema de reparto público al sistema de capitalización privado. Es decir, pasar de una cierta redistribución de la riqueza, intentando que los más desfavorecidos no sufran tanta discriminación a la hora de jubilarse a un sistema en el que si no aportas lo suficiente en tu vida de cotizante, no tendrás pensión.

Por tanto, hablamos de un sistema de gestión privada de las pensiones, que favorece a las rentas más altas y que puede dejar fuera a las más bajas, agudizando la brecha entre ricos y pobres. Los asalariados pobres de hoy se convertirían en jubilados aún más pobres de mañana. Pero esto no nos lo cuentan. Fieles a su estilo “matrix” nos alarman acerca de la viabilidad del sistema público de pensiones y dan pequeños pasos dirigidos a que se acelere la profecía autocumplida del fin de dicho sistema, pero no nos cuentan que tendríamos que aportar unos 7.000 euros anuales para poder tener acceso a una pensión razonable. Eso cuéntaselo a un asalariado medio de 18.000 euros anuales (si tiene trabajo estable, claro).

La decisión es nuestra. ¿Seguimos dejándonos llevar por las mentiras de MatrixCapitalismo o nos revelamos contra estos lobbies que quieren acabar con nuestras pensiones?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: